La Navidad es peligrosa

Sí, sí, sí… Se acerca la Navidad, y no encuentro mejor tema para darle un poco de actividad al blog, que ya he terminado con la mayoría de trabajos para la universidad y soy un poco más libre -y más feliz también, dicho sea de paso-.

Personalmente, empiezo a estar frita de los anuncios y de las piezas de los telediarios que te sacan el tema veinte veces al día, pero reconozco que una parte de mí siempre se emociona por estas fechas…

jude20law1Porque sí, el 40% de los anuncios son de colonia, y suelen recordarte que jamás te parecerás a esa chica que se revuelca por la playa, o que nunca te acercarás a hombres tan guapos. Además, hay otro 40% que ocupan los anuncios de juguetes, los cuales no consiguen sacar mi lado infantil, sino que hacen que me dé cuenta de lo vieja que me estoy haciendo (“Hay que ver las cosas que les hacen ahora a los niños… ¡Y todos con móvil!”). El 20% restante se lo concedemos a las ofertas de los super, que no está la cosa para derrochar.

Sobre los telediarios creo que me abstendré de hacer comentarios. Al fin y al cabo estoy en el penúltimo año de mi carrera, y si en un par de Navidades me hacen ir con la alcachofa a la Puerta del Sol para preguntarle a un niño qué le ha pedido a los Reyes, pues lo haré. Y punto.

Una de las cosas que más me gusta de diciembre son las luces de Navidad. Madrid está preciosa, y es la época en la que mejor soporto tener que volver en coche a las 8 de la tarde desde Getafe, porque me recorro todo el Paseo del Prado y de la Castellana, y puedo ver la decoración mientras voy cantando -si no, me aburro-. Pero si lo pensáis bien, esto que os acabo de contar, que parece un recuerdo navideño tan feliz y entrañable, en realidad podría ser el tema de un anuncio de la DGT. Anda que no me he llevado sustos por ir mirando donde no debía.

Reconozco que soy bastante despistada, y aunque lo de la conducción me lo tomo en serio, los ojos se van de vez en cuando… Bueno, sí, cuando no hay luces de Navidad algún luces1motorista a la salida del trabajo puede llamar ligeramente mi atención, pero aparte de eso, nada de qué preocuparse. Pero es que, cuando está puesta la iluminación, voy como subnormal mirándola por encima del volante. Sólo me queda que me cuelgue la babilla mientras hago “ooohhhh”. Y menos mal que ya quitaron aquellas luces en la Castellana con forma de palabras (en la foto), porque tenían el extraño poder de hacer que intentara leerlas todas, y jamás se me ocurría mirar a mi alrededor (en esa época no conducía todavía).

Agradecida que es una, que por unas cuantas bombillas ya le has alegrado la vida. Qué pena que no tenga cámara de fotos para enseñaros las de este año por aquí… (Mensaje subliminal para Mi Conciencia/Rey Mago/Papá Noel)

De todos modos, no me parece lo más peligroso de esta festividad. Vamos a ver, yo sé que lo de las doce uvas de la suerte es una tradición muy española, y de hecho la echaré de menos el día que no la haga -me temo que este año llevaré el bote en el que vienen ya peladas a Alemania, que es donde estaré en el cambio de año-, pero a mí me gustaría ver algún registro de las ambulancias llamadas por ahogamiento en ese preciso momento. Aunque a ver quién localiza una ambulancia con todas las líneas saturadas.

No conozco a nadie que no se haya ahogado alguna vez viendo a Ramón García, y a mí sólo se me ocurre pensar que qué muerte tan grotesca. Pero es un clásico mirar de reojo para ver quién cae ese año, y lo mejor es que no te das cuenta cuando el infeliz empieza a toser, sino que primero llega la mirada de pánico (hacia Ramonchu, como si él nos fuera a salvar). Luego ya viene la explosión… Y qué pringue.

En mi casa, mi padre se vuelve gracioso precisamente en ese momento e intenta hacernos reír. El procedimiento es simple: dice números al azar en vez de contar las puñeteras 12 campanadas en orden. Como ya estamos avisados -¿cuántos años llevas haciéndolo, padre?-, yo intento abstraerme. Imposible. Siempre me entra la risa. Pero igual que tengo boca grande para pedir, la tengo para engullir 12 uvas como un avestruz. Pas de problem.

ramonchuLa anécdota más graciosa que me ha pasado las últimas nocheviejas fue hace dos años. La celebramos en casa de mis tíos, así que justo antes de la medianoche me senté con mi prima en el suelo, en primera fila delante de la tele. Ése sí que es uno de los momentos que te sacan el lado infantil y te hace estar emocionada pegando la cara a la pantalla -a Ramonchu-. El caso es que, después de las consabidas explicaciones y nuevas gracietas de mi padre (“ayay, que empieza… que no… ¡que son los cuartos!”), vinieron las campanadas.

Ya a la segunda noté que Inés, mi prima, me daba un golpecito en la espalda, pero le hice un gesto para hacerle entender que no era el mejor momento. Y es que dos personas que pueden comerse las uvas, contando en alto las campanadas, muriéndose de frío (más ellas, que van siempre medio desnudas), y que sin embargo guardan la compostura delante de toda España, tienen un efecto hipnotizador en mí inexplicable. La consecuencia fue que pasé de Inés, y la pobre no entró con muy buen pie en el 2007. Tosiendo y roja sí, desde la segunda campanada precisamente, pero un pelín cabreada conmigo también.

Mi teoría es que mejoras con los años… Pero Inés, aunque haya estudiado más que yo, es un poco torpe. Seguro que ya está ensayando en su residencia de París  para el gran momento -con vídeos de Ramonchu-.

Lo siento, prima, no podré verlo, pero seguro que lo haces muy bien.🙂

PD: Mi conciencia sabe que esta nochevieja no será igual sin su particular festival del humor.

9 Respuestas a “La Navidad es peligrosa

  1. Pues te lo vas a perder, porque este año tengo preparadas novedades que no te las pienso contar

  2. La hermana de tu conciencia

    Pero la cena de los mucucus , esa si que no te la pierdes.Besos

  3. Hace tiempo que sigo tu Blog, y debo reconocer que me he sentido identificada con la primera parte de tu BLOG, excepto por el hecho de que yo no conduzco. Me encantan las luces, estoy hasta las narices de los anuncios de colonias y siempre hay una parte de mi que espera las Navidades.

    Felicidades por el Blog!
    http://ovejaestupida.blogspot.com/

  4. Conciencia: Si preparas malabares, me planteo quedarme.

    Tía: Eso no me lo pierdo ni por todo el oro del mundo.

    Eli: ¡Muchas gracias! Me meteré en tu blog luego 🙂 Nos leemos!!

  5. Vas a morirte de frío en Alemania

  6. Y no me da pena

  7. ¡Qué bonitas las luces de la Castellana!

  8. jajajaaj muy buen blog blanky, cmo siempre! yo tb echare d menos a ramonchu este año.. veo q te quedas sin camara d fotos ste año.. nadie hace alusiones a tu mensaje subliminal

  9. IIo0 100pre 4EVER

    ola

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s