Porque vivir entre mierda fortalece el carácter: Bea en el Kot, residencia donde dormíamos.
Porque la higiene no es tan importante: nuestro cuarto de baño.
Porque dormir en los trenes al final es sano.: Ana y Cris sobadas camino a Bruselas.
Porque mola hacer de guiri de vez en cuando: Bea, Ana, Cris y yo perdidas.
Porque Bélgica es precioso: Brujas.
Porque reír mucho es importante: Marta, Cris, Ana y yo en la Grand Place de Bruselas.
Porque una buena fiesta siempre se agradece: Ana y yo en el “círculo”, una especie de hermandad belga.
Porque que te rieguen de vez en cuando con cerveza nunca viene mal: los belgas son unos cerdos.
Porque el chocolate belga está tremendo: Ana en Brujas.
Porque los guiris tambíén: foto de estrangis.
Y por mil cosas más…
Pero sobre todo, sobre todo… Porque quiero a estas niñas.
Qué se le va a hacer.
Marta, Bea, Ana, Cris y Lola en Bruselas.
Abril 2008
