Esta señorita me llama “bolita” a raíz de una tarde de cachondeo en el polideportivo al que acudíamos puntualmente a remodelar nuestros michelines hará cosa de dos años.
Esta señorita a veces se ríe como una urraca.
Esta señorita es una de las personas más buenas que te puedes cruzar en la vida.
Esta señorita es una de esas pequeñas partículas llamadas amiguísimas que hacen que me guste tanto veranear/salir/sobrevivir en El Escorial.
Esta señorita decidió abandonarme allá por octubre para irse a tierras belgas a vivir una experiencia Erasmus increíble…
Y esta señorita va a compensarnos sus meses de ausencia invitándonos a visitarla.
Lovaina, la CPA va pa’ allá.
