Los guiris… ¡Qué decir de los guiris! Lo primero, que son una raza aparte, eso lo tenemos todos claro. No, no, la raza del guiri en cuestión me da igual, todos ellos forman una especie aparte. Difícil de describir, por cierto, pero se puede intentar…
Me parece que la principal característica de los miembros de este clan, movimiento, o como quiera que lo llamemos, es que se les reconoce a la legua. Da igual de qué subtipo sean -ingleses, alemanes, suecos, americanos…-, el caso es que se les capta en seguida. Yo me voy a ceñir al caso de los guiris en Madrid, obviamente, que es donde tengo el placer de observarlos casi a diario.
Ya he comentado alguna vez que vivo cerca del Bernabéu, parada obligatoria para los guiris sedientos de fotos horteras y de toursablazos que no aportan nada en absoluto. Ellos llegan felices, muy rosas, y siempre en la parte superior del guiribús; ésa es una norma de oro: aunque haga -10º en febrero, o 40º a la sombra en agosto, ellos se tienen que sentar arriba, achicharrándose o helándose. ¿Por qué? Pues porque todo buen guiri sabe que en España hay muy buen clima; de ahí que se pongan chanclas en cuanto sale el sol en marzo. ¿Que llueve? Un chubasquero a lo Parque de Atracciones y listo. Si la sonrisa no hay quien se la borre…
Lo de que les gusta mucho el clima español se nota en la universidad. Ahora estamos en una época rara en la que vas con sandalias al lado de alguien con medias y botas, o en la que te sientas en un banco al sol y en la acera de enfrente está lloviendo. Pero eso los erasmus no lo notan, porque desde el primer rayito de sol de la temporada van con chanclas de goma y tirantes. Y como haga sol a la hora de comer, ¡prepárate para verles sin camiseta! -Ellos; ellas todavía no dan esas alegrías a los españoles.-
Ay, los erasmus… Son esos guiris que no lo asumen. La gente que viene un fin de semana se lo toma con
más filosofía: chanclas, crema solar (imprescindible), mapa y cámara. En cambio, los que se quedan varios meses creen que pueden camuflarse. Que no, chicos, que no lo intentéis. Que aunque sepáis dónde están los mejores sitios de la ciudad y habléis bien español, si al sentaros un rato en el Retiro acabáis con la nuca roja, si al ir por Sol todos los carteristas babean, si paseáis por los campus con un tupper con comida y una bolsa con vuestro portátil… sois guiris. Punto.
Sobre lo de que se conocen los mejores sitios, doy fe de que es verdad. Claro, al llegar nuevos a una ciudad se lanzan a conocer todo. Igual que el resto de España: la mayoría de los erasmus de mi universidad se conocen mejor mi país que yo. Esto es comprensible. Si yo me voy de viaje aprovecho lo que puedo, y si viviera unos meses me querría recorrer todo…
Ahora, aunque yo también tengo fotos horteras/míticas, habrá ciertas cosas que nunca haré. A saber:
-La típica foto en la que te apoyas o sujetas un edificio,
-llevar chanclas con calcetines (¿por qué? ¿por qué? ¿POR QUÉ?),
-sacar fotos a la comida, especialmente si es paella,
-bailar delante de miles de personas bailes típicos de otros países sin tener ni idea (véase como baile típico las sevillanas o Paquito el Chocolatero, da igual),
-y aplaudir cuando aterriza el avión. Eso es algo que me puede.

